jueves, 9 de agosto de 2012
Como puede ser tan cruel mi propia resonancia, que mis recuerdos me ponen los pelos de punta y me registro en todas las tentaciones que me arrancan. Como puede ser tan cruel mi contextura que se desmaya en cada uno de mis puestos, me promete más cordura y se desquita con mi anhelo. Si esto siempre es la locura ya quiero escucharla adentro, ya quiero entenderla libre, serla parte de mi suerte... y es que ¿quién es el que más se cansa? ¿A quién se le rompen todos los huesos al consumir su nombre? Ya los días se amordazan con sus propias horas, y yo les digo con paciencia que huelo a sexo, a madrugada y a algo que es insoportable... que no quiero que me olvide eso que no puede esperarme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario