martes, 10 de mayo de 2011

Anhelos Medrosos


La soledad penetró mi pureza aturdida
Me amó más que la noche demi sórdida estancia
Suplicó mis abrazos en un tierno desarme
Y besó la hermosura que escarbó mis mensajes

No soy vírgen de espacio ni soy vírgen de trances
Prostituta de edenes y de infiernos perdidos
Proxeneta de almas y de amores suicidas
Asesina de calles y de culpas vendidas

La soledad vendió su imagen en mi piel impenetrable
Y apretó con fiel empeño lo pueril de mis caderas
Bailó tangos con mi pecho en una helada madrugada
y durmió junto al encierro que vistió a mi voz cansada

No escapé de tu tristeza
Ni engañé a tu inquieto encuentro
No escondí mi cruel sorpresa
Ni encubrí mis diferencias

Respiré con tus cenizas
Palpité con tu semblante
Y si te grito en mi amargura
Es porque extraño tu rescate

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