martes, 12 de noviembre de 2013

Agachado

Amor mío, cómo puedo mantener a la cordura en su cuna y a la locura en un ambiente salubre, cómo me despido del mástil de mi impaciencia y recombino el holograma que descuelga mi bandera, cómo me corto la lengua y le dibujo un rastro a mi destino, cómo aprendo a amanecer sin tu cansacio y a no cansarme de inyectar más nubes negras a mi consistencia.
Veterano del camino que se traga a todos juntos, a ti te mueven otros hilos y a mí el final de tu postura, me acobardo en el descaro que perfuma el miedo que te sopla, me avergüenza el rostro que con la piel de tus impulsos has besado entre las sombras.
Veterano de todo lo que desborda, me atraviesa el hielo de lo jamás finiquitado, me contiene la corteza que ha apuntado tu veneno como al clímax que despiertan tus ranuras. Cuídame que estoy cansada, que repito cada una de las mil repeticiones. Rómpeme todos los huesos que estoy muy desconcentrada, hazme caer en ese pozo que se acuesta a mis espaldas; búscame con esos versos que se escocen en tus brazos, que respiran en la piel de mi columna y me modelan con el marco mas funesto; hazme creer en tus recuerdos y en el puesto de todas tus posiciones, no puedo desconcentrarme, muero por observar tu vida, reconocer tu contextura, espectadora estupefacta, enamorada del fondo de tu hambre, le enciendo velas a tu nombre y recupero la armonía. Ayúdame a desorientarme para no perder tu rumbo, escógeme entre lo que ocurre y no converses con mis dudas, recuérdame que no concuerdo, que no quiero verte a través de ninguna de las decisiones.
Qué búsqueda tan caudalosa la que comienza con tus labios, la que termina en la terrible convergencia de un beso no planeado, una orgía de primeros despertares resbalando de la piel que me desnudas, para madurar en la alquimia de tu sincronía y recobrarme en un encuentro que solamente existe porque podemos recordarlo.
Ahora estoy con la garganta abierta, sangrando el recuerdo de mi hogar que es como llamo a la cortina de tu valentía... la manera en que te mojas con las olas de esta angustia compartida y me sonríes como quien se está fundiendo con sus conexiones... es que ahora es muy tarde... ya estoy involucrada... he dejado ser de nadie.

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